Seguir su crecimiento
Verificar la evolución de su peso, de su estatura y, según la edad, de su perímetro cefálico mediante curvas de crecimiento adecuadas.
Las consultas se ofrecen generalmente en francés: confírmelo con la clínica (579 305-0344). La versión francesa de este sitio prevalece. Traducción en revisión profesional.
Prevención y salud integralSalud infantil
Crecer con salud es mucho más que una cuestión de estatura y peso.
Desde el nacimiento hasta los años escolares, cada niño atraviesa etapas importantes de su desarrollo. Una evaluación de salud pediátrica permite evaluar su salud global, seguir su evolución y abordar las preocupaciones de sus padres.
En la Clinique IPS du Palais, en Saint-Hyacinthe, queremos acompañar a las familias con un enfoque de prevención, escucha y seguimiento adaptado a la edad y a las necesidades de cada niño.
1. La definición
La evaluación de salud pediátrica es una consulta preventiva que permite hacer un balance de la salud física, el crecimiento, el desarrollo y el bienestar general del niño.
A diferencia de una consulta por una enfermedad puntual, no tiene como único objetivo identificar o tratar un síntoma. También permite evaluar diferentes aspectos de la salud, responder a las preguntas de los padres y determinar si es necesaria una vigilancia o una evaluación complementaria.
Este tipo de seguimiento se basa en particular en los principios del Rourke Baby Record (registro posnatal Rourke), una herramienta canadiense de prevención destinada a los niños desde el nacimiento hasta los cinco años.12
Según la edad y la situación, la evaluación puede incluir:
2. La prevención
Un niño puede parecer en perfecto estado de salud y tener al mismo tiempo necesidades de prevención o de seguimiento que merecen abordarse. La evaluación ofrece la oportunidad de hacer un balance de su desarrollo global, sin esperar a que aparezca una enfermedad.
Verificar la evolución de su peso, de su estatura y, según la edad, de su perímetro cefálico mediante curvas de crecimiento adecuadas.
Asegurarse de que las diferentes adquisiciones evolucionen de forma coherente con su edad, teniendo en cuenta su ritmo individual.
Abordar las vacunas, la seguridad, la salud bucodental, la actividad física y los hábitos favorables para la salud.
Hablar de las inquietudes y obtener recomendaciones personalizadas sobre el sueño, la alimentación o el comportamiento.
3. La evaluación
El crecimiento es un indicador importante de la salud del niño.
Lo que importa no es solo una medición aislada, sino sobre todo la evolución del crecimiento a lo largo del tiempo.
Una variación inusual puede justificar una evaluación más profunda, sin que signifique necesariamente la presencia de una enfermedad.
Durante la evaluación, la profesional puede medir y analizar:
El desarrollo
Los niños desarrollan progresivamente habilidades en varias áreas.
| Área | Ejemplos de elementos observados |
|---|---|
| Motricidad gruesa | Control de la cabeza, posición sentada, marcha, carrera, equilibrio |
| Motricidad fina | Prensión, manipulación de objetos, dibujo |
| Lenguaje | Comprensión, comunicación, adquisición de palabras y frases |
| Cognición | Juego, exploración, aprendizaje, resolución de problemas |
| Desarrollo social | Interacciones, juego compartido, relaciones y adaptación |
| Autonomía | Alimentación, vestido, control de esfínteres y rutinas |
Cada niño evoluciona a su ritmo. Sin embargo, un retraso persistente, una inquietud importante de los padres o la pérdida de una habilidad ya adquirida merece una evaluación.
En Quebec, el programa público Agir tôt puede apoyar a los niños menores de 7 años que presentan indicios de dificultades del desarrollo. Los padres que tienen inquietudes pueden comunicarse con su CLSC; los servicios son gratuitos y se ofrecen de forma voluntaria.4
El examen
La exploración se adapta a la edad del niño y a los hallazgos recogidos durante la consulta.
Según la edad, los antecedentes y las necesidades del niño, la exploración puede abarcar:
4. Las etapas
Desde el nacimiento hasta los 12 meses
Este periodo se caracteriza por un crecimiento rápido y numerosas etapas del desarrollo. Las evaluaciones abordan en particular la alimentación, el crecimiento, el sueño seguro, la motricidad, las interacciones tempranas y la vacunación.
De 1 a 3 años
El niño se vuelve más autónomo, se desplaza más y desarrolla sus capacidades de comunicación. La evaluación permite abordar el lenguaje, las interacciones sociales, la alimentación, el sueño, los comportamientos y las adquisiciones motoras.
De 3 a 5 años
Esta etapa va acompañada de avances en el lenguaje, las habilidades sociales, la motricidad y la autonomía. Las evaluaciones pueden abordar en particular la comunicación, los comportamientos, la atención, la visión, la audición y la preparación para el ingreso a la escuela.
A partir de los 6 años
El seguimiento evoluciona hacia el crecimiento, los hábitos de vida, el bienestar psicológico, el funcionamiento escolar y la prevención. Las posibles dificultades de aprendizaje, de sueño o de comportamiento pueden hablarse y evaluarse según las necesidades.
Las herramientas Rourke (0 a 5 años) y Greig (6 a 17 años) ofrecen referencias estructuradas para las consultas preventivas.135
5. Los hábitos de vida
La evaluación de salud pediátrica no se limita a la exploración física. También es un momento privilegiado para hablar de la vida cotidiana del niño.
La evaluación tiene en cuenta la edad, el tipo de alimentación, la diversificación alimentaria, los hábitos familiares y las posibles dificultades alimentarias. La prevención de las carencias y el desarrollo de una relación sana con la comida forman parte de los temas posibles.
Las necesidades y los hábitos de sueño cambian con la edad. La profesional puede hablar de las rutinas, los despertares nocturnos, la duración del sueño y las inquietudes de los padres.
Los juegos activos, las actividades adaptadas a la edad y el lugar de las pantallas en la vida familiar pueden abordarse para favorecer hábitos equilibrados.
El desarrollo de un niño también depende de su entorno relacional. Las dificultades de adaptación, las preocupaciones sobre el comportamiento y el bienestar de los padres pueden formar parte de la evaluación.
6. La vacunación
La vacunación es una de las principales medidas de prevención en pediatría.
Durante una evaluación, la profesional puede revisar la cartilla de vacunación, detectar posibles retrasos y orientar a la familia hacia los recursos de vacunación adecuados, tomando como referencia el calendario de vacunación de Quebec.6
Para recordar: una evaluación pediátrica no significa automáticamente que se administrará una vacuna durante la consulta. Las modalidades de vacunación deben confirmarse con la clínica o con los servicios de vacunación correspondientes.
El seguimiento preventivo también puede incluir consejos sobre:
7. Sin esperar
Algunas situaciones justifican una consulta clínica antes de la próxima cita preventiva.
Sin embargo, una evaluación preventiva no sustituye a una consulta urgente.
En particular:
Según el gobierno de Quebec, se debe acudir a urgencias, en particular si un bebé de menos de 3 meses tiene fiebre de 38,0 °C (100,4 °F) o más, medida por vía rectal, y no ha sido vacunado en las últimas 48 horas, o si el niño respira más rápido o con más dificultad, presenta signos de deshidratación moderada a grave, o parece decaído y menos despierto.7
Para obtener el consejo de una enfermera, comuníquese con Info-Santé 811, opción 1.7 En caso de urgencia grave, marque el 911.
8. En la clínica
La evaluación de salud pediátrica forma parte de un enfoque integral de la salud del niño. La consulta permite que una enfermera practicante especializada (IPS) recoja las preocupaciones de los padres, evalúe los aspectos pertinentes de la salud del niño y proponga las intervenciones o el seguimiento adecuados.
Para los niños: la historieta «Clara y mi seguimiento de salud» (en francés) cuenta esta visita con palabras sencillas.
Antecedentes médicos, nacimiento, crecimiento anterior, hábitos de vida y preocupaciones actuales.
Mediciones adecuadas e interpretación de su evolución.
Exploración de las adquisiciones, los comportamientos y el funcionamiento diario según la edad.
Según la edad, las necesidades y las observaciones clínicas.
Consejos preventivos, exámenes complementarios si están indicados, seguimiento u orientación hacia otros profesionales si es necesario.
El objetivo es ofrecer a las familias un momento de intercambio estructurado y tranquilizador, en el que se tengan en cuenta sus preguntas.
9. La preparación
Puede ser útil preparar una lista de preguntas sobre la alimentación, el sueño, el comportamiento o el desarrollo.
Si se han planteado inquietudes en la guardería o en la escuela, las observaciones escritas pueden ayudar a la profesional a comprender mejor la situación.
La evaluación debe permitir hacer un balance de las necesidades del niño, sin presión de rendimiento ni comparación sistemática con otros niños.
Para facilitar la evaluación, traiga:
Porque cada etapa de su desarrollo cuenta. El crecimiento, los aprendizajes, la alimentación y el bienestar emocional forman parte de la salud de su hijo.
La Clinique IPS du Palais, en Saint-Hyacinthe, ofrece un enfoque atento a las preocupaciones de las familias para acompañarlas en la salud y el desarrollo de sus hijos.
10. Preguntas frecuentes
Las consultas preventivas pueden ser pertinentes incluso en ausencia de síntomas. Permiten vigilar el crecimiento, el desarrollo y las necesidades de prevención.
La frecuencia varía según la edad, los antecedentes y las necesidades. Las consultas suelen ser más frecuentes durante la primera infancia. El calendario puede ser individualizado por la profesional.
No. Los análisis de laboratorio no son sistemáticos. Su pertinencia depende de la historia clínica, la exploración y los factores de riesgo.
Sí. Una IPS que ejerce dentro de su ámbito de práctica y que posee las competencias adecuadas puede realizar evaluaciones pediátricas y asegurar seguimientos adaptados a la situación clínica.
No tener médico de familia no impide solicitar una consulta en una clínica privada. Sin embargo, las posibilidades de evaluación de salud y de seguimiento a largo plazo dependen de los servicios efectivamente ofrecidos y de su disponibilidad.
Se puede proponer una evaluación complementaria y una derivación a los profesionales o servicios adecuados. En Quebec, el programa Agir tôt constituye en particular un recurso público para los niños menores de 7 años.
Una evaluación general puede permitir detectar ciertas preocupaciones, pero no constituye automáticamente una evaluación diagnóstica completa. Se puede recomendar un proceso específico según las observaciones.
¿Inquietudes sobre la atención en un niño de 8 años o más? Consulte nuestra página sobre la evaluación del TDAH.
Esta página se ofrece con fines informativos y no sustituye la evaluación de una profesional de la salud. Publicada el 8 de octubre de 2026.