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Educación para la salud · Salud hormonalSaint‑Hyacinthe

Menopausia: síntomas, peri­meno­pausia y opciones de tra­ta­miento en Saint-Hyacinthe

¿Sofocos, sudores nocturnos, sueño alterado, cambios de humor, niebla mental, sequedad vaginal o un ciclo menstrual que se vuelve irregular? Estos cambios pueden formar parte de la perimenopausia o de la menopausia.

En la Clinique IPS du Palais, en Saint-Hyacinthe, nuestro equipo puede acompañarle para com­prender mejor sus síntomas, evaluar su situación y analizar las diferentes opciones de tratamiento, hormonales o no hormonales, según su perfil de salud.

¿Qué es la menopausia?

La menopausia corresponde al cese definitivo de la menstruación debido a la disminución de la actividad de los ovarios.

Generalmente se reconoce tras 12 meses consecutivos sin menstruación, cuando ninguna otra causa explica su ausencia.1,2,3

En Canadá, la edad promedio de la menopausia es de 51 años, pero la edad varía de una persona a otra.2 El período que precede a la menopausia se llama perimenopausia.

¿Qué es la peri­me­no­pausia?

La perimenopausia es un período de transición hormonal que puede comenzar varios años antes de la última menstruación.2 Durante este período, los niveles de estrógenos y progesterona pueden fluctuar de forma importante. Los ciclos pueden entonces volverse:

  • más cortos o más largos;
  • más abundantes o más ligeros;
  • más irregulares;
  • a veces ausentes durante varias semanas o meses.

Los síntomas de la menopausia pueden aparecer incluso antes del cese completo de la menstruación.

Los síntomas posibles

¿Cuáles son los síntomas posibles?

La experiencia de la menopausia varía enormemente de una persona a otra. Algunas personas presentan muy pocos síntomas, mientras que otras ven afectados de forma importante su sueño, su estado de ánimo, su sexualidad o su calidad de vida.2

Sofocos y sudores nocturnos

Sueño alterado y fatiga

Cambios de humor e irritabilidad

Niebla mental y concentración

Sequedad vaginal y síntomas urinarios

Disminución de la libido y cambios en el ciclo

A veces también se reportan palpitaciones o molestias durante las relaciones sexuales. No todos estos síntomas están necesariamente presentes en una misma persona.

Los sofocos

Los sofocos son uno de los síntomas más carac­te­rís­ticos de la transición menopáusica.2 Pueden provocar:

  • una sensación repentina de calor;
  • enrojecimiento de la cara o de la parte superior del cuerpo;
  • sudoración;
  • a veces una aceleración del ritmo cardíaco;
  • una sensación de frío después del episodio.

Cuando ocurren por la noche, a menudo se habla de sudores nocturnos. Pueden provocar despertares frecuentes y contribuir a una fatiga importante durante el día.

Menopausia y sueño

Los trastornos del sueño son frecuentes durante la perimenopausia y la menopausia. Pueden estar relacionados con los sudores nocturnos, los sofocos, los cambios hormonales, el estrés, la ansiedad, los cambios de humor u otros trastornos del sueño.

Una persona puede presentar, en particular:

  • dificultad para conciliar el sueño;
  • despertares frecuentes;
  • despertar muy temprano por la mañana;
  • sueño menos reparador;
  • fatiga durante el día.

Es importante no atribuir auto­má­ti­ca­mente todos los problemas de sueño a la menopausia, sobre todo cuando son importantes o persistentes.

Menopausia y estado de ánimo

Algunas personas notan durante este período:

  • irritabilidad;
  • ansiedad;
  • variaciones del estado de ánimo;
  • sensación de estar más emotiva;
  • dificultades de concentración;
  • disminución de la tolerancia al estrés.

Sin embargo, la menopausia no explica necesariamente todos los cambios psicológicos. Una evaluación puede ser pertinente cuando los síntomas son importantes, persistentes o afectan el funcionamiento diario.

¿Qué es la «niebla mental»?

Algunas personas describen durante la perimenopausia:

  • dificultades de concentración;
  • la impresión de olvidar más;
  • dificultad para encontrar ciertas palabras;
  • la sensación de que les falta claridad mental.

Estos síntomas a veces se llaman niebla cerebral o niebla mental.2 También pueden verse influidos por la falta de sueño, el estrés u otros problemas de salud.

Menopausia y palpitaciones

Algunas personas reportan palpitaciones durante la perimenopausia o la menopausia. Pueden sentirse como un corazón que se acelera, un corazón que golpea, latidos irregulares o una sensación de latidos adicionales.

Sin embargo, las palpitaciones también pueden tener otras causas y no deberían atribuirse auto­má­ti­ca­mente a las hormonas.

¿Puede cambiar la libido?

Sí.

La libido puede verse influida por varios factores durante este período: cambios hormonales, calidad del sueño, estrés, estado de ánimo, dolor o sequedad vaginal, relación de pareja, medicamentos u otros problemas de salud.

Por lo tanto, una disminución del deseo no significa necesariamente que un solo factor hormonal sea el responsable.

Salud genitourinaria

Sequedad vaginal y molestias

La disminución de los estrógenos puede modificar los tejidos de la vulva, la vagina y las vías urinarias.

El conjunto de estas mani­fes­ta­ciones a veces se agrupa bajo el término síndrome genitourinario de la menopausia.1

Esto puede provocar:

  • sequedad vaginal;
  • irritación;
  • sensación de ardor;
  • molestias o dolor durante las relaciones sexuales;
  • urgencia urinaria;
  • molestias urinarias;
  • infecciones urinarias recurrentes en algunas personas.

¿Cómo se evalúa la menopausia?

La evaluación comienza principalmente por:

  • su edad;
  • sus síntomas, su duración y su impacto en su calidad de vida;
  • los cambios en su menstruación;
  • sus antecedentes personales, familiares y ginecológicos;
  • los medicamentos y suplementos que utiliza;
  • sus factores de riesgo cardiovascular.

En una persona en la edad habitual de la menopausia que presenta síntomas carac­te­rís­ticos, el diagnóstico suele basarse en la historia clínica. Pueden solicitarse análisis cuando se debe buscar otra causa o cuando el contexto es menos típico.

¿Siempre es necesario un análisis de sangre?

No.

Según las reco­men­da­ciones dirigidas a los profesionales clínicos, no es necesario ningún análisis de sangre para diagnosticar la perimenopausia o la menopausia.1

Las hormonas fluctúan mucho durante la perimenopausia: por lo tanto, una medición puntual no siempre permite determinar con claridad si una persona está en la perimenopausia. Según la edad, los síntomas y el contexto, el profesional decidirá si ciertos análisis son pertinentes.

Los tratamientos

¿Qué tratamientos son posibles?

Las opciones pueden dividirse en dos grandes categorías: los tratamientos hormonales y los tratamientos no hormonales.1

El tratamiento depende:

  • de los síntomas y su intensidad;
  • de su impacto en la calidad de vida;
  • de la edad;
  • del número de años transcurridos desde la menopausia;
  • de los antecedentes personales;
  • de los factores de riesgo;
  • de las preferencias de la persona.

Reco­men­da­ciones canadienses

La terapia hormonal meno­páu­sica

La terapia hormonal puede utilizarse para tratar ciertos síntomas de la perimenopausia y de la menopausia. Es par­ti­cu­lar­mente eficaz para los sofocos y los sudores nocturnos.

Según las reco­men­da­ciones canadienses actuales, la terapia hormonal sistémica se considera una opción de primera línea para los síntomas vasomotores molestos, en las situaciones descritas al lado.1,3 Sin embargo, la decisión sigue siendo individual.

  • SíntomasSíntomas vasomotores molestos (sofocos, sudores nocturnos).
  • Edad60 años o menos, o menos de 10 años desde la menopausia.
  • SeguridadEn ausencia de con­tra­in­di­ca­ciones.

¿Cuál es el papel del estrógeno?

El estrógeno es la hormona que se utiliza principalmente para aliviar varios síntomas de la menopausia. En particular, puede ayudar a reducir:

  • los sofocos;
  • los sudores nocturnos;
  • ciertos trastornos del sueño relacionados con los síntomas vasomotores;
  • ciertos síntomas geni­tou­ri­na­rios.

El estrógeno sistémico puede administrarse en diferentes formas, en particular en parche transdérmico, en gel o en comprimido. La elección depende del perfil individual.

¿Por qué añadir progesterona?

En una persona que todavía tiene su útero y que utiliza un estrógeno sistémico, habitualmente se necesita una progesterona u otro progestágeno para proteger el endometrio.1,3

En una persona que ya no tiene útero, generalmente se puede utilizar un estrógeno sistémico sin progesterona.

Sin embargo, la estrategia terapéutica depende del contexto clínico.

Elegir la forma

Estrógeno vaginal o sistémico: ¿cuál es la diferencia?

Estrógeno sistémico

Actúa en todo el organismo y puede utilizarse en particular para los sofocos y los sudores nocturnos.

Estrógeno vaginal local

Actúa principalmente en la zona vaginal y puede utilizarse para síntomas como la sequedad, la irritación, el dolor durante las relaciones sexuales o ciertos síntomas urinarios.

Los estrógenos vaginales locales conllevan una exposición sistémica mucho menor.1

Seguridad

¿La terapia hormonal es segura?

La terapia hormonal no es apropiada para todo el mundo.

En las personas de 60 años o menos o a menos de 10 años de la menopausia, sin con­tra­in­di­ca­ciones, las reco­men­da­ciones actuales consideran generalmente que la relación beneficio-riesgo puede ser favorable cuando se utiliza para tratar síntomas importantes.1

No obstante, la decisión debe indi­vi­dua­li­zarse.

Es necesaria una evaluación exhaustiva, en particular cuando existe:1

  • un antecedente de cáncer hor­mo­no­de­pen­diente;
  • un antecedente de trombosis o de embolia;
  • un antecedente de accidente cere­bro­vas­cular (ACV);
  • un riesgo cardiovascular importante;
  • una enfermedad hepática aguda;
  • un sangrado vaginal inexplicado;
  • ciertos antecedentes ginecológicos o médicos particulares.

La hipertensión arterial no es una con­tra­in­di­ca­ción para la terapia hormonal, pero forma parte del riesgo cardiovascular global que debe considerarse.1

¿Por qué a menudo se considera la vía transdérmica?

El estrógeno puede administrarse a través de la piel, en particular en forma de parche o de gel.

Las preparaciones transdérmicas se asocian a un riesgo trombótico menor que las formas orales, lo que puede hacerlas interesantes en ciertas situaciones.1,3

Sin embargo, la elección depende del perfil clínico y debe hablarse con un profesional.

¿Y si no deseo tomar hormonas?

La terapia hormonal no es la única opción. Pueden utilizarse tratamientos no hormonales en ciertas situaciones, en particular cuando:1,2

  • la terapia hormonal está contraindicada;
  • la persona prefiere evitar las hormonas;
  • los síntomas requieren otro enfoque.

La elección depende del tipo de síntomas y del perfil médico.

Hábitos de vida y menopausia

Ciertos hábitos pueden contribuir al bienestar general durante este período:

  • actividad física regular;
  • mantenimiento de la fuerza muscular;
  • alimentación equilibrada;
  • sueño regular;
  • reducción del tabaquismo;
  • consumo moderado de alcohol;
  • mantenimiento de un peso saludable;
  • control de los factores de riesgo cardiovascular.

Estas medidas no reemplazan necesariamente un tratamiento cuando los síntomas son importantes, pero forman parte de un enfoque global.

Menopausia y salud ósea

La disminución de los estrógenos después de la menopausia puede contribuir a una disminución de la densidad mineral ósea.2

Según la edad y los factores de riesgo, el profesional puede hablar con usted:

  • de la actividad física;
  • del aporte de calcio y vitamina D;
  • de la prevención de caídas;
  • de la detección de la osteoporosis cuando sea pertinente.

Salud global

Menopausia y salud car­dio­vas­cular

Después de la menopausia, varios factores de riesgo cardiovascular adquieren una importancia particular y deben vigilarse. Por lo tanto, un enfoque de salud global puede ser pertinente durante esta etapa de la vida.

Esto puede incluir, entre otras cosas:

  • la presión arterial;
  • el colesterol;
  • la glucemia;
  • el peso;
  • el tabaquismo;
  • la actividad física;
  • los antecedentes familiares.

Consultar

¿Cuándo consultar?

Una consulta puede ser pertinente en cualquiera de estas situaciones.

  • los sofocos afectan su vida diaria;
  • los sudores nocturnos alteran su sueño;
  • sus ciclos se vuelven muy irregulares;
  • presenta síntomas vaginales o urinarios;
  • su estado de ánimo o su concentración se ven afectados;
  • su libido cambia de forma importante;
  • desea hablar sobre la terapia hormonal;
  • quiere hacer un balance de su salud durante esta transición.

¿Cuándo un sangrado merece una evaluación?

Un sangrado inusual debe evaluarse según el contexto. Es par­ti­cu­lar­mente importante consultar en caso de:

  • un sangrado muy abundante;
  • sangrados inusuales o repetidos;
  • un sangrado después de las relaciones sexuales;
  • un sangrado que se produce después de un período prolongado sin menstruación;
  • cualquier sangrado vaginal después de la menopausia.

Un sangrado vaginal inexplicado debe evaluarse antes de considerar ciertas terapias hormonales.1

¿Cómo puede acompañarle la Clinique IPS du Palais?

Según su situación, nuestro equipo puede, entre otras cosas:

  • evaluar sus síntomas;
  • hacer un balance de la perimenopausia o la menopausia;
  • revisar sus antecedentes médicos;
  • evaluar ciertos factores de riesgo;
  • solicitar pruebas cuando sea necesario;
  • hablar de las opciones hormonales y no hormonales;
  • revisar la salud sexual y genitourinaria;
  • asegurar un seguimiento después del inicio de un tratamiento;
  • ajustar la atención según su respuesta al tratamiento.

Nuestro programa de terapia hormonal

La Clinique IPS du Palais también ofrece un programa dedicado a la salud hormonal y la terapia hormonal.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿A qué edad comienza la menopausia?

En Canadá, la edad promedio de la menopausia es de 51 años, pero existen variaciones importantes de una persona a otra.

¿Se pueden tener síntomas aunque todavía se tenga la regla?

Sí. Es muy frecuente durante la perimenopausia.

¿Debo hacerme un análisis de sangre para saber si estoy en la menopausia?

No necesariamente. En muchas personas, los síntomas y la historia menstrual permiten orientar la evaluación.

¿Pueden los sofocos comenzar antes de que se interrumpa la regla?

Sí. Pueden comenzar durante la perimenopausia.

¿Puede la menopausia provocar trastornos del sueño?

Sí. Los sudores nocturnos y los cambios hormonales, entre otros factores, pueden afectar el sueño.

¿Puede la menopausia provocar palpitaciones?

Algunas personas las refieren, pero las palpitaciones pueden tener varias otras causas. Deben evaluarse según su contexto.

¿La terapia hormonal hace aumentar de peso?

Los cambios de peso observados alrededor de la menopausia son multifactoriales. La edad, el metabolismo, el sueño, la actividad física y la composición corporal pueden influir.

¿Es peligrosa la terapia hormonal?

Conlleva beneficios y riesgos que dependen del perfil individual. En algunas personas más jóvenes y cercanas al inicio de la menopausia, sin contraindicaciones, la relación beneficio-riesgo puede ser favorable.

¿Debo tomar progesterona junto con el estrógeno?

Cuando se utiliza un estrógeno sistémico y el útero sigue presente, generalmente es necesaria una protección del endometrio con progesterona o un progestágeno.

¿Existen tratamientos sin hormonas?

Sí. Ciertas opciones no hormonales pueden considerarse cuando se prefieren o cuando la terapia hormonal no es apropiada.

Fuentes

  1. Gobierno de Canadá (Defensa Nacional, Salud de las mujeres y de la diversidad). Prise en charge des symptômes de la ménopause (información para profesionales clínicos). Modificado el 12 de mayo de 2026, consultado el 6 de octubre de 2026. canada.ca
  2. Gobierno de Canadá (Defensa Nacional). Guide de santé des femmes et de la diversité : la ménopause. Modificado el 17 de septiembre de 2026, consultado el 6 de octubre de 2026. canada.ca
  3. Institut national d’excellence en santé et en services sociaux (INESSS). Prise en charge des manifestations cliniques liées à la ménopause par l’hor­mo­nothé­ra­pie (herramienta de apoyo a la atención clínica). Septiembre de 2024, revisado en febrero de 2026, consultado el 6 de octubre de 2026. inesss.qc.ca (PDF)

Esta página ofrece información general y no sustituye una evaluación indi­vi­dua­li­zada por parte de un profesional de la salud.